Se despertó con un rayo de sol que se coló por su ventana sin pedir permiso.
Primero nada. Pesadez en los párpados y vacío en la cabeza. Sensación de un sueño agradable que le arrancó una sonrisa.
Luego él. Volvió a aparecer en su imaginario como todas las mañanas. Se lo llevó a la ducha y la acompañó mientras se ponía las medias, el vestido y las botas. Desayunaron juntos un café rápido y dos galletas.
Rebuscó con ella las llaves en los mil bolsillos de la gabardina y salieron de casa.
Miró la puerta cerrada, dio una vuelta sobre si misma en el descansillo y si, estaba sola.
Sabía que hacía sol. Pero llevaba de la mano su paraguas rojo y lo abrió mientras bajaba las escaleras. Por si acaso los recuerdos que dejaba en casa se le caían encima. Solo por si acaso.
Pdpz
"Escribimos como somos. Somos como vivimos. Vivimos como sentimos. Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribas"








