miércoles, 27 de junio de 2012

Salta la Hoguera



Noche de San Juan...

Noche mágica, noche de fuego, en la que se abren de par en par las invisibles puertas del "otro lado del espejo": 

Se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados;
Se liberan de sus prisiones y ataduras las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición;
Braman los cuélebres (dragones) y vuelan los "caballucos del diablo";
Salen a dar un vespertino paseo a la luz de la Luna seres femeninos misteriosos en torno a sus infranqueables moradas; 
Afloran enjambres de raros espíritus duendiles amparados en la oscuridad de la noche y en los matorrales; 
Las gallinas y los polluelos de oro, haciendo ostentación de su áureo plumaje, tientan a algún que otro incauto codicioso a que les echen el guante;


Las mozas enamoradas sueñan y adivinan quién será el galán que las despose; 
Las plantas venenosas pierden su dañina propiedad y, en cambio, las salutíferas centuplican sus virtudes; 
Los tesoros se remueven en las entrañas de la Tierra y las losas que los ocultan dejan al descubierto parte del mismo para que algún pobre mortal deje de ser, al menos, pobre; 
El rocío cura ciento y una enfermedades y además hace más hermoso y joven a quien se embadurne todo el cuerpo; 
Los helechos florecen al dar las doce campanadas...


Extracto de un blog que cita como Fuente: Jesús Callejo - "Enigmas" Dame la mano y salta conmigo..



Salta la hoguera y pide tu deseo.

Yo deseo........................

Que nuestros malos espíritus se quemen a su paso por las llamas.

Que nuestros sueños sean uno y sean verdad.

Que dejemos de desear lo inalcanzable porque ya sea nuestro.

Pdpz




"Escribimos como somos. Somos como vivimos. Vivimos como sentimos. Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribas"

lunes, 7 de mayo de 2012

Y de repente, el mundo....(M.J.R)





Marie está oculta entre sus tareas, recogiendo su casa, preparando sopa, preguntándose porqué aún no ha llegado el recibo del seguro, "los niños salen antes, no me va a dar tiempo..."

Se sienta, está agotada, quizá un poco de música pueda anestesiar este dolor de espalda, sí una aspirina también y un poco de Bach, el cello hace que su corazón tenga un poco de tiempo para soñar.



Marie camina ahora por el Pont Neuf y el viento que revuelve su pelo le golpea con fuerza en las mejillas. Al fondo, en el Teurry, una copa de vino espera con impaciencia unos labios que enjuguen su sed. Henry empieza a desesperar, "Marie está tardando mucho, quizá esta tarde tampoco pueda venir. No puedo más, cinco minutos y la llamo".
Los pasos son cada vez más ligeros, casi corren de impaciencia, hoy sí puede ser, el mundo está esperándola.
Sonrisas al tiempo, un beso suave, despacio."

Ven, vámonos".
De la mano caminan a orillas del Sena hasta Notre Dame otra vez, como cada jueves, para sentarse frente a su portada.




Una joven hace llorar a un cello, suena "El Cisne" de Saint-Saens, mientras Marie apoya la cabeza en Henry susurrándole: "Escucha cómo suenan los colores, cómo brillan las notas subiendo por las vidrieras, trepando por los arbotantes hasta Emmanuel , ella también quiere cantar cuando nos ve juntos, ¿lo sientes? es para nosotros, sólo para nosotros, la música, la luz, el tiempo... todo para nosotros".
==O== 

La aguja araña el vinilo, el dolor vuelve cuando la música acaba... el mundo tendrá que esperar.


M.J.Robles
Marzo de 2012


"Escribimos como somos. Somos como vivimos. Vivimos como sentimos. Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribas"

viernes, 4 de mayo de 2012

Cuerpo, Corazón, Deseo.


El cuerpo tiene un ayer que no se cura mañana,
nueve noches por semana sin ganas de amanecer.
Laberintos del placer cuando baja la persiana
del crepúsculo, Diana, cazadora de vía estrecha,
clava su póstuma flecha, en mi podrida manzana.


El corazón es un flan que encoge con cada pena
y se inflama cuando suena la flauta dulce de Pan.
Eva se va con Adán porque el amor desenfrena
y, al calor de la verbena, siempre aparece un muchacho
que le financia el gazpacho después de la noche buena. 




El deseo es un corcel que la madurez embrida,
cuando el bajel de la vida no acepta tratos con él.
No se trata de ser fiel a la esposa malquerida
ni echar vinagre en la herida de la loca juventud;
la pasión y la salud pierden siempre la partida.


Cuerpo, corazón, deseo - Joaquín Sabina



"Escribimos como somos. Somos como vivimos. Vivimos como sentimos. Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribas"

martes, 1 de mayo de 2012

Sudor y Barniz



Hoy estaba de suerte. Un sitio perfecto para el coche en la acera al lado del río y solo a unos metros de su destino. Se acercó y echó las monedas. Una hora. Tiempo suficiente. No dispodrían de más de 20 minutos.

Con paso tranquilo pero ligero se fue acercando al portal. Comprobó una vez más y por encima su ropa. Colocó la pashmina que tapaba el escote de su camisa y repasó el pelo con sus dedos. Un toque, un último toque. Sacó el pequeño frasco de colonia y dejó que un solo toque del vaporizador refrescara su olor.




Era un edificio clásico. De pisos grandes con altos techos y deliciosos suelos de madera, en los que los ojos juegan sin querer con los dibujos de las espigas. No sabía en cual estaba él, pero no importaba, solo tendría que esperar unos minutos. Conocía sus costumbres y sabía que no tardaría en salir para comer. Hacía un día soleado. La lluvia de primavera había dado un respiro a los huesos para permitir que se secaran un poco.

No había nadie en el portal abierto y aprovechó para entrar y buscar el lugar adecuado donde esperarle. Como imaginaba, tras una puerta de servicio había un pequeño cuarto de contadores. El lugar ideal. Calido, oscuro y reservado. Se situó tras esa puerta y le pareció que el reloj se paraba y que el sonido de su respiración llenaba demasiado el silencio. Solo el ruido de los coches que provenía de la calle le daba permiso para suspirar un poco de vez en cuando y aligerarse así del nerviosismo. Era emocionante. La adrenalina inundaba sus venas y hacía que el corazón acelerara su carrera. Imaginaba el encuentro y la excitación se multiplicaba por momentos.



Unos pasos bailarines inundaron de sonido de las escaleras. Nunca bajaba en ascensor y  ese ritmo era familiar. Si cerraba los ojos podía ver su figura acercándose escalón a escalón. Definitivamente era él. Tarareaba bajito alguna canción no conocida. Se notaba que estaba cansado por como dejaba caer su peso en cada bajada, pero satisfecho por la alegría de la melodía que cantaba entre dientes.

Las escaleras morían justo al lado de la puerta. El corazón arrancó al galope. A lo sumo le quedaban dos tramos y pasaría junto a ella. No podría verle y tendría que salir en el momento preciso. Ya !

Pasó por delante de la puerta. Salió justo detrás de él y le abrazó pegándo el cuerpo a su espalda. Notó su sobresalto, pero no le dio tiempo a reaccionar y le tapó los ojos. Él se dejo hacer. Despacio y marcha atrás le arrastró hasta el pequeño cuarto de  contadores.

Sus labios se encontraron

-¡Estás loca!
-Shhhhhh. Nos oirán…



Bailaron un tango con sus lenguas y ella se separó despacio. Casi a oscuras, localizó la cremallera del mono y la fue bajando también despacio, dejando aparecer su torso desnudo, embriagada por la mezcla de olores. Sudor  y barniz.

-Llevo toda la mañana trabajando. Necesito una ducha.
-Luego. Ahora, vamos a sudar más. Shhhhhhhhh.

Él deslizaba las manos entre la falda y las medias, buscando llenarlas con sus muslos, sus caderas, sus nalgas….y bajar por ellas hasta agarrarse y arrastrarla, haciéndola sentir como el deseo crecía debajo del algodón blanco.

Ella bajaba la cremallera hasta encontrarse con un final turgente y escondido. Debajo del mono nada. Solo un ajustado slip negro. Se fue agachado. Le fue besando dibujando guirnaldas con su lengua. Se recreó en su pecho y resbaló sin prisa hasta el ombligo.

El cerró los ojos y acarició su pelo mientras disfrutaba de las sensaciones húmedas regaladas. La sujetó por los hombros y la volvió a arrastrar hasta su boca. Saboreó la dulzura de sus labios y recorrió su cuello alternando besos y mordiscos. Jugó con los botones cómplices de su camisa, que no opusieron resistencia y fueron cediendo uno a uno. Bajó sus manos y por debajo de la falda fue liberándola de las medias, mientras bebía de sus pechos. Por fin, sujetándola de las caderas, le dio la vuelta contra la pared.




Ella no se resistió. Solo basculo la cadera para recibirle. En sus oídos el sonido del paso de algún contador acompasado con sus latidos, una respiración acelerada en su espalda y sus propios gemidos. Miles de partículas blancas inundaron su cabeza y una explosión de sensaciones le arrancaron por unos segundos de la realidad.




El portero entró a poner el automático de las luces de la escalera antes de irse a comer y creyó percibir un dulce olor a canela, sudor y barniz. Miró a su alrededor el cuarto buscando, encogió los hombros y cerro la puerta.....


Pdpz


"Escribimos como somos. Somos como vivimos. Vivimos como sentimos. Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribas"

domingo, 29 de abril de 2012

La pequeña muerte






Botones obedientes
El ritmo lento de la cremallera
Caricias que no piden permiso
Cierro los ojos
La mente en blanco
En rojo
No, mejor en negro
Puedo sentir cada centímetro de mi cuerpo
Un susurro al oido
Un beso en el cuello
Mi piel se pone en guardia
Un dedo repasa mis labios
Mi lengua investiga
Lo saborea
Zizaguea humedo hacia mis pezones
Los bordea
Los pellizca con suavidad
Adivino unos labios bajando a mi vientre
Despacio
Recreándose en mi ombligo
Posándose dulcemente sobre mis braguitas
Millones de partículas bullen dentro de mi
Un suave roce avanza por el interior de mi muslo
Cómplice de mis deseos se cuela entre mis piernas
Me acaricia
Me hace estremecer
Mi excitación se desborda
Muerdo mi labio inferior
Mis manos apresan las sábanas
Aprieto las nalgas
Suspiro entrecortada
Me entrego a la mas bella agonía
Ahhhhhhh
Siento que voy a explotar
El blanco lo inunda todo
Solo escucho un lejano tic tac
Estoy flotando
¿Cuánto tiempo llevo aqui ?
Veo una puerta
Se abre
Siento un hormigueo
Algo me empuja hacia ella
¿O es el latido de mi corazón?
¡Ven aqui, abrazame !







"Dicen que al llegar al orgasmo algunas mujeres pierden la consciencia durante unos segundos. Una sensación que los franceses llaman la 'petite mort'. "


(Video realizado para publicitar los productos de Late Chocolate )


"Escribimos como somos. Somos como vivimos. Vivimos como sentimos. Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribas"