sábado, 17 de diciembre de 2016

"Sin cita previa"

Vino un dia a verme -el amor- sin cita previa.
Me drogó con su canto.
Le invité a quedarse.
Jugó conmigo. Bueno, jugamos.
También un día sin aviso, tal como vino, se había marchado.

PdPZ

"Despedidas"

Hubo un verano con muchas despedidas
fue el verano más largo en años
los días se enroscaban sobre sí mismos y volvían a empezar
las flores caían sobre el pavimento y se ahogaban en su propio jugo
fue un verano triste a pesar de tanto sol
la humedad hacía más profundo el silencio de las siestas
y cuando por fin llegaba la noche
el hondo canto de los búhos duraba hasta morir.

Carlos Ardohain

jueves, 10 de noviembre de 2016

"Ah soledades"


Las soledades / jaulas de uno mismo
lista infinita de deseos pródigos
ruleta con apuestas al tuntún
libre administración de los azares
son / pese a todo / claves de una historia
las soledades saben de paciencia
de sentimientos estrujados / tímidos
de abstinencia de odios y rencores
de arrebatos sin causa ni secuelas
de protección de la ternura mártir
las soledades son hebras de muerte
pero sirven también para la vida
de miserias sobrantes se alimentan
o de ayunos lujosos que no importan
en realidad son sueños residuales
las soledades niegan la rutina
se incorporan al hueco del insomnio
son tan opacas o tan transparentes
como lo acepte el filtro de la noche
o lo permita el celador del alma
las soledades son deudas a término
incertidumbre de un destierro fértil
excusas del amor la sangre el sexo
ya que ejercen el raro monopolio
de inventar rostros cópulas promesas
las soledades son fiestas calladas
vaga frontera entre silencio y caos
radar que verifica alrededores
hasta que encuentra un prójimo / otro solo /
y le tiende su cabo de esperanza
las soledades pierden o hallan rumbos
conviven con milagros y fantasmas
se resguardan del sol y de la sombra
blindan su espacio propio / su clausura
y tienden a anudar los hilos sueltos
las soledades llenan un vacío
gracias a ellas nos despabilamos
y lentamente vamos aprendiendo
que el clan humano es después de todo
una congregación de soledades.

Mario Benedetti


"Escribimos como somos. Somos como vivimos. Vivimos como sentimos. Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribas"

sábado, 29 de octubre de 2016

"No sientas por lo que escribes"

Momentos mágicos.
El centro de Orense es una retícula de calles que unen a su vez varias calles  paralelas y paralelas a su vez al Miño.  Todo son cuestas.
Muchas veces los cruces de esa retícula son placitas que invitan a pararse. Me he sentado en una a compartir un rato con mi amiga Estrella (de galicia, por supuesto).

Unas mujeres -turistas- pasaban lamentando las cuestas. Un joven, con apariencia de hombre del mundo y hogar en la calle, ha entablado conversación con ellas y les ha ofrecido un poema... han pasado de largo dedicándole alguna gracia.
Inevitable. La siguiente he sido yo. Ha preguntado muy educadamente y con una sonrisa, subiendo dos escalones:

- " ¿Buscando un momento de paz, no?"
- Eso intento (he contestado)
-  Yo soy poeta. Soy de Vigo. Recito versos. Y a estas horas solo necesito completar el euro cincuenta que necesito para....
No le he entendido...ya andaba  en mi cabeza enredada entre despedirle amablemente o....
- Siéntate.  Recítame algo. Vamos a evitar la pelea.

Es dulce. Joven -más tarde me cuenta que tiene treintaypocos- pero con muchos signos de maltrato de la vida....
Se ha sentado nervioso. Ha sacado unos cuantos folios manuscritos de una carpeta de plástico.

- Me los se de memoria, pero..por no fallar, sabes?
- No importa. Recítame lo que quieras. Cualquiera me vale.
Me ha regalado el poema (prosa poética) mas dulce y mas bonito que he escuchado últimamente. Lleno de imágenes de mar, de amor, de cielo, de esperanza, de despertares...Sol amaneciendo, sal, velas de barcos, gaviotas, sonidos, el cuerpo de la amada a su lado aun dormida.... todo de memoria, solo miraba el papel de reojo alguna vez.

Le he dado lo que necesitaba.  No ha querido más.  Le había ofrecido una cerveza ("no, alcohol a estas horas no"...quizá lo suyo es algo más fuerte)
Se ha lamentado de la vida. De su suerte. De escribir las cosas que le pasan por la cabeza...
- creo que tengo momentos brillantes y los escribo.  Y eso es un error.
- Noooooo. Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribes !!
Ha sacado un cuaderno -recogido de la basura de un colegio, me ha dicho-  y lo ha anotado emocionado.
Me ha contado muchas cosas más.... pero esas se quedan aquí. En una plazuela de la retícula del casco viejo de Orense.

martes, 20 de septiembre de 2016

"El cementerio de los sueños muertos"

En algún lugar debe de haber un cementerio para los sueños muertos. Para los sueños asesinados, los rotos sin remedio, los sueños carbonizados. Debe ser un bonito cementerio de césped verde y praderas enormes, o a lo mejor es un cementerio de lápidas viejas y enmohecidas, con las letras casi borradas y árboles sombríos, con musgo, hiedra y verjas de hierro oxidado. Los sueños muertos no se merecen menos, porque durante el tiempo que vivieron en sus dueños les hicieron felices, les llenaron de esperanza, les dieron luz. Aunque después mueran, algunos de muerte natural y otros víctimas de locos sin solución, de malnacidos sin escrúpulos o de la crueldad inconsciente; pero antes han sido sueños que latían, respiraban, reían, lloraban, nacían.........y mueren, dejando un agujero enorme como una galaxia en el corazón de sus dueños, de sus soñadores. Un espacio complicado de rellenar, o quizás lo mejor sea no intentarlo, porque cada sueño se hizo su hueco, y precisa su recuerdo compasivo. Porque no llegó a ser, pero vivió.


Los sueños más difíciles de ver desaparecer son los que vienen envueltos en papel de regalo, primorosamente envueltos en celofán y lazos de colores. Pareciera que son los que están más cerca de convertirse en realidad, de llegar a dejar de ser sueños y pasar a ser sofá, puerta, cama, albornoz, taza de café, tetera, mañanas, noches. Esos sueños que te vienen de fuera preparados para nacer en cualquier instante, pero que, cuando abres la caja y quitas las cintas y miras dentro, ves que no hay nada, y que has guardado la caja sin abrir durante un tiempo creyendo que contenía el sueño más perfecto y más precioso de tu vida; pero la caja está llena de nada, y las manos que te lo trajeron no tenían nada, y la estantería donde lo pusiste para verlo cada día mientras llegaba el momento de abrirlo, tampoco tiene nada encima. Ver desaparecer los sueños que no existían, los sueños vacíos que te regalaron, es ver deshacerse una parte de tí. Sin remedio, además. Por eso debe haber en alguna parte un cementerio de sueños muertos, rotos o asesinados, para poder llevarles flores e ir los días señalados y los de Difuntos. Para enterrarlos con ceremonia y lutos negros, y coronas y ataúdes de buena madera.
Para que puedan nacer nuevos sueños ha de haber un cementerio de sueños muertos, asesinados o rotos. Para poder llorarlos. Y después del llanto, seguir caminando.

Pon.
(María Luisa Pérez Cobo)


"Escribimos como somos. Somos como vivimos. Vivimos como sentimos. Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribas"